
«Mi padre es cliente antiguo del Crédito Agrícola. Siguiendo con la tradición, actualmente ya soy cliente del Crédito Agrícola. Con los créditos que pude acceder me ayudó bastante para poder adquirir tecnologías y mejorar la producción. Pude construir un invernadero nuevo, también adquirir sistemas de riego, lo que se necesita para mejorar la producción», comentó Espínola.
Su trabajo tiene un impacto directo en la alimentación escolar, garantizando productos frescos y de calidad para los niños de Misiones. «El año pasado estuvimos entregando 300 kilos de tomate, 300 kilos de locotes y 200 kilos de lechugas semanales. Yo como productor y como padre también estoy muy contento con el programa Hambre Cero. Los niños bien alimentados tienen un mejor rendimiento académico, por ende van a tener un mejor desarrollo», destacó.
Además, Espínola trabaja en alianza con la empresa Belma, ubicada en el departamento de Misiones, y proyecta continuar abasteciendo el almuerzo escolar este año. «Estamos haciendo todo lo posible para entregar productos de calidad y garantizar la buena alimentación a los niños.Agradezco al Crédito Agrícola por ayudarme a poder crecer en mi emprendimiento. Agradezco al gobierno de Paraguay», expresó.
Su historia es un ejemplo de cómo el acceso a financiamiento puede transformar la producción agrícola, fortalecer la seguridad alimentaria y contribuir al desarrollo del país.
Gentileza: www.ip.gov.py